68.2017/10

Fanzine opaco que vibra

Hostil Donostia

La hostelería donostiarra
provoca un ambiente hostil,
es la forma sobre una barra
de repartir hostias a mil.

Con máscara o espada,
pintxo que te pintxo,
un abrazo a mano armada,
pistola y saco,
al gusto de las rimas de polla y asco,
desvalijando bolsillos,
afilándose el turismo por colmillo
¡Ni con Txantxillo habría piedad!

Es el pago del peaje del peso cultural
del capital,
trepa que trepa en la Real,
el puente que convive
y tal.

Y el Gran Hermano escribe
que al alcalde tenemos que
tragar, alabar, endiosar.
Mientras piensa la prensa
en moldear ciudadanos,
miente y piensa la prensa
en marginar a quien piensa
que la cuerda se tensa.

Es una ciudad a la carta,
un paladar uniforme,
una txapela en el toro de Osborne
y que le den al que no esté conforme.

Pero yo quiero ser
titiritero
y no torero
en el teatro del marco incomparable,
cientos de vocentos
con políticos floreros
y banderillas de precios abominables.

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