68.2017/10

Fanzine opaco que vibra

Buen Ciudadano

En aquella época trabajaba repartiendo propaganda, anda, fíjate. Propaganda del “yo no soy lerdo sino tonto y estúpido”. Propaganda de supermercados con nombre de balonazo impactando contra el cristal de una ventana. Propaganda de su puta madre, también, qué más da, por talar árboles va a ser, cuatro perras en el bolsillo y medio Amazonas agonizando en cada buzón rebosante de cadáveres. O propaganda del Ez Noski, por su amplio tamaño le llamábamos “horroroski”, una masa imposible de transportar, un elefaaaaaante de papel que no sería abatido ni por un bobolón con coronita u otras bebidas alcohólicas.

“Esta comunidad no acepta propaganda”. Tampoco mi cerebro acepta paletadas y ahí estáis viendo telahinco. Y me tengo que escribir.

Un buen día lo tiene cualquiera. Así que un mal día, en Irún u Hondarribia o un pueblo de estos que alardea de tradicionales **CENSORED**, me tocaron por un lado de cromagñones la rima fácil y el txiribito. Y por otro sado, repartir entre los folletos unos del Partido Socianosequé Obr… (insertar risas enlatadas) Español…. O de la sucursal que es una mosca pse-pse, que unos dicen que da sueño y pereza y otros dicen que no existe, son los padres, los padres de la constitución claro está, que las corbatas dicen que nos hemos dado todos, incluso todos los que no la han votado, porque hay que ser viejuno... Pues el caso es que estos eran unos panfletos con todo el estándar careto del candidato gris en folleto multicolor. Un marrón para mi conciencia, en apariencia, me tocó.

¿Por qué, con todos los respetos, por qué tengo que repartir esa mierda? ¿Acaso no tienen voluntarios militantes, apuestos y erectos y dispuestos a la acción?

Pero como soy un buen chico y un demócrata y alguien que siempre llevaba al videoclub las cintas rebobinadas y un buen ciudadano, cogí todo el paquete y lo deposité correcta y ordenadamente en el container azul.

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