69.2018/04

Fanzine pan y dime tonto

Obsesiones

No hay que dejarse caer en viejas obsesiones.

Caer, por ejemplo, en encender un cigarrillo si fuiste un gran fumador o en citarte con ése que tu psiquiatra te tiene tan desaconsejado.

Como la ex alcohólica que nunca más debe probar un sorbo de vino, o el obeso del bypass gástrico que no puede siquiera olisquear un croissant; cada cual ya sabe dónde los cimientos se le empiezan a desmoronar.

Así que no, no hay que dejarse caer.

No hay que dejarse
caer.

No hay que
dejarse
caer.

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