68.2017/10

Fanzine opaco que vibra

La Mujer III

Por fin había llegado.

Sentada en el baño, con las piernas abiertas, iba tomando conciencia de que se había convertido en lo que comúnmente se dice “toda una mujer “. Por un instante, pensó en que la línea que separa a las mujeres de las niñas era rotundamente roja. 

A partir de aquel día, le habían advertido, ya nada sería igual.

Sin embargo, una ligera molestia en el abdomen y unas cuantas compresas no le parecían motivo suficiente para tanto drama.

Faltaban sólo sesenta minutos para el comienzo del partido. Se ajustó la cinturilla del chándal y, agarrando con fuerza la bolsa de deporte, salió corriendo.

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