68.2017/10

Fanzine opaco que vibra

CARASSIUS AURATUS

Concentrado de plancton marino, derivados de pescado, carne de crustáceos, algas, lecitina, fosfato de calcio, minerales, colorantes y aminoácidos.

Esta es mi comida diaria, día tras día, noche tras noche. Escamas de colorines, escamas de aburrimiento.

Mi historia es como la de cualquier otro carpín cautivo. Nací de un huevo entre los miles que puso mi madre. Conseguí sobrevivir, maldita la hora. Me llevaron en un gran cubo con la tapa cerrada junto a muchos de los de mi especie. Nerviosísmo, empujones, gritos apagados por el agua.

Mi recuerdo de Mascotilandia es el maltrato. Diariamente huyendo de las miradas, niños que señalan, entra la red, huida, descontrol, miedo.

Aquel día me dolía la cabeza, estaba falto de reflejos y ¡zas!, caí en la red casi sin oponer resistencia.

El viaje a mi nueva cárcel fue corto pero infernal. Tres pringaos en una bolsa de plástico. Miles de pensamientos pasaron por mi cabeza:

¿Voy a morir? Tengo hambre, tengo miedo. Aquella celda de aislamiento me atormentaba.

Mi lugar es simplemente eso, un lugar, unas plantas de tela y plástico, unas ruinas romanas y el mismo menú del día, todos los santos días del año.

He tratado de huir intentando traspasar las paredes de cristal de este micromundo Imposible escapar.

Tras todo este tiempo he decidido dedicarme a la contemplación. Contemplo sus discusiones de matrimonio fracasado, he visto crecer a Maite (la peque de la casa, la que mejor nos ha tratado. Un día vació el bote completo de comida. Menuda bronca y menudo atracón nos pegamos). He visto hacer el amor en el sofá, un poco de porno no viene mal. He visto el fracaso. Cuando despidieron a Juanjo de su trabajo en la carpintería metálica nos tuvieron dos días sin comer Nadie se acordaba de nosotros.

Ahora sé que mi vida es la de un voyeur, la de un pensador encerrado, los sueños ya se me han secado y estar es lo que hago.

Tanto pensar, tanto pesar... os comunico que vuestra vida no es muy diferente de la mía.