68.2017/10

Fanzine opaco que vibra

Foliar en el campo

Foliar
en el campo
Fuente de agua. Bien. Mana.
Ahora hace calor. Hace mucho sol.
Del Sol al Mi hay un Fa. Y varios semitonos. Y muchos semitunos. Aceitunos.

Este perro que mea en el árbol lo hace por exceso de calor. Nadie tira de su correa que se empapa en el charco que cubre el cepellón.
Es igual.
Este perro no tiene correa y además este perro no es perro.
Perdámonos, perros.

De toda la gente que pasa caminando por el bulevar no hay nadie que sea yo.
Yo soy todos los que están sentados delante de toda la gente que pasa caminando. Solo hay uno que mira sentado a los que le miran de pie.
Soy yo.

Nunca he tenido un tractor.
Un avión, tampoco.
Se me hace más accesible tener un tractor que un avión. Y eso que un tractor es más caro que un avión (depende del tractor y depende del avión, claro, pero ya se me entiende; es como lo del perro con correa que ni es perro ni tiene correa; meón).

Nunca he visto una tienda de aviones.
De tractores, sí. En el campo.
Un concesionario.

Pero los aviones pueden volar. Y a mí me gustaría volar. Por las noches, antes de dormir, sueño que vuelo. Despego del suelo y subo en vertical hasta el cielo. Pero los aviones también contaminan. Y nunca he soñado que contamino. No me gusta contaminar. Creo que nunca sería feliz con un avión. Porque me fijo en la parte negativa, en la parte de la contaminación. Volar, libertad, contaminar.

Una china de negatividad vale para mí más que mil rocas de positividad.

No quiero un avión.
Ni un tractor.

Quiero un trago de agua de la fuente.Agua que mana.
Hace calor. Mucho sol.

Fa.

Pages